jueves, 8 de enero de 2015

DESCULTURIZACION DEL ODIO

Venezuela, 9 de Enero de 2015

Con la edad de cristo a cuesta, soy arquitecto de dos vidas, a la vez soy hijo de pancha, marinovioesposo de la flaca, hermano y amigo. Soy Venezolano orgullosisimo de serlo, en  toda la extensión de la palabra, VENEZOLANO. Soy de esos que juegan chapita, pelotica de goma, fanático de la arepa y el béisbol de mi país, aprendí a tocar mi amado cuatrico después de viejo, pero aprendí jajaja, la polifacética hayaca, la parranda,  mi playa, mi río, mi sabana, llano y montaña. Amo mi tierra, quiero mi país, como se lo aman  y quieren millones de paisanos.
Podría jurar, sin miedo a pecar, que la inmensa mayoría de los Venezolanos soñamos con el mismo porvenir, rezamos por los mismos sueños, miramos al mismo horizonte, trabajamos para un mismo futuro, yo se que todos imploramos y luchamos por el bien y la felicidad de nuestros hijos, la tranquilidad de nuestros viejos y la oportunidad de crecer y prosperar como individuos de bien y para el bien de nuestra país.
Tristemente mis hermanos en algún punto del camino, en alguna parte del sueño, no se en que momento dejamos de ver unidos el mañana bonito y nos pusimos estos lentes con cristales fundidos en odio, rabia, fanatismo político e irracionalidad entre compatriotas, entre misma sangre, entre  mismo pueblo, perdimos el rumbo, se nos fue el mañana, quedamos ciegos de odio y temor. Nos transformamos en enemigos de nuestro hermano y llegamos a odiar aquello que amamos. Destruimos la base, no hay patria sin unidad. Siendo todos necesarios, hemos fragmento la unidad social indispensable para el progreso. Culturizamos el odio entre hermanos.
En los últimos años nuestra sociedad ha visto el crecimiento fugaz de la violencia en todos los niveles, se puede ver odio en los discursos políticos televisados hasta en la camionetita por puesto que va a la casa. Se puede respirar la intolerancia y el irrespeto al prójimo. No podemos vivir así.
Es necesario eliminar de nuestros días, de nuestras noches, de nuestras vidas este mal que nos destruye como sociedad y en consecuencia no nos permite desarrollarnos como nación. Solo unidos realizaremos un mejor porvenir para todos, un mañana de consenso, unidad y progreso. Es esta intolerancia absurda es como arena movediza que nos atrapa y lleva al fondo de la perdición. Debemos cambiar hermanos. Debemos ser mas grandes que gigantes de odio, es hora paisanas y paisanos de volver a trabajar juntos por el país que queremos para nuestros hijos y nietos, es tiempo de dejar el odio atrás y avanzar, comprender que dividirnos es un error que se ha pagado muy caro, es el momento de aprender del error y seguir el camino.  Olvidémonos las pequeñeces que nos separan y unámonos para la solución de los problemas que nos aquejan a todos, sin distingo alguno, y retomemos la senda del país grandioso que queremos. Dios los Bendiga

Este Blog es para todas y todos aquellos que anhelamos paz entre hermanos y un mejor mañana